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4 CLAVES PARA SALIR DEL LABERINTO DEL DESEMPLEO

Volvemos con energías renovadas, y queríamos compartir con vosotros algunas claves para salir del laberinto del desempleo.

Claves que nos inspira la pequeña Lisa, de Los Simpson, en el capítulo “Para, o mi perro dispara” cuando menciona el algoritmo de Trémaux para salir del laberinto de maíz en el que se habían perdido. Así que, si a ellos les sirvió ¿por qué no nos va a servir a  nosotros para salir del laberinto del desempleo?

Laberinto de los Simpson

Laberinto de los Simpson

Para los que  no conocen este algoritmo, os contamos que lo inventó Charles Trémaux, un ingeniero francés, y lo primero que nos dice es que tenemos que marcar el camino que vamos siguiendo, y luego, y a partir de esta premisa, nos ofrece 4 claves o pasos para salir del laberinto.

Pues bien, la búsqueda de empleo podemos plantearla bajo las mismas premisas, marcándonos en primer  lugar el objetivo profesional que nos permitirá trazar el camino que vamos a recorrer.

Pero no nos bastará con saber qué camino recorrer. Si además seguimos las 4 claves del algoritmo, es más que seguro que encontraremos la salida de nuestro laberinto particular. Pero, ¿Cuáles son estas claves?:

1.- No siga el mismo camino dos veces: Si ya has seguido un camino y no te ha dado resultados, no lo vuelvas a coger, elige otras alternativas. Pongamos por ejemplo que vas a entregar en mano tu curriculum a todas las empresas de tu ciudad, si ves que eso no te está funcionando, cambia tu estrategia de búsqueda, y entrégalo por otros medios.

2.- Si llega a un cruce nuevo, no importa que camino coja: Cuando te encuentres en una situación nueva, si tienes varias alternativas de respuesta, tomes el camino que tomes, estará bien, y si te equivocas, siempre te quedará el otro camino por recorrer.

Imagina que con tus habilidades y competencias puedes optar a dos puestos de trabajo que nunca antes habías desempeñado, elijas el que elijas estará bien, y si no sale como esperabas, recuerda que siempre habrá más caminos (empleos) por recorrer.

3.- Si un camino nuevo lo lleva a un cruce viejo, o a un callejón sin salida, retroceda hasta la entrada del camino: Imagina ahora que te has decidido por demandar un trabajo nuevo, y que llegado el momento de la entrevista te encuentras con situaciones ya vividas con anterioridad (¿los valores de la empresa son similares a los de la empresa que abandonaste porque no creías en ellos?¿te explican que algunas funciones del puesto son tareas que no te habían contado y no estás dispuesto a realizar?, etc). Quédate con lo bueno, como ya conoces a lo que te vas a enfrentar, puedes reconsiderar tu respuesta, y volver a la entrada del camino.

4.- Si un camino viejo le lleva a un cruce viejo, tome un camino nuevo, y si no lo hay, tome cualquiera: En la búsqueda d empleo, recorremos a diario los mismos caminos de siempre (hacemos búsquedas en los portales de empleo, en metabuscadores, etc) si llegado el momento, tenemos alguna alternativa más para optimizar nuestra búsqueda (nuestro cruce), mejor optaremos por ir por el camino nuevo, y hacer lo que no habíamos hecho aún, por ejemplo buscar en redes sociales o blogs; Y si no hay alternativas nuevas para nuestra búsqueda, cualquier medio o camino que usemos para hacer llegar nuestra candidatura, será estupendo.

La gran clave para salir es la actitud con la que nos enfrentamos al laberinto. Con paciencia y constancia estaremos un poco más cerca de la salida.

¡Ánimo y suerte!


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LA OLLA , LA RANA Y LA PERCEPCIÓN DEL CAMBIO

Hace un tiempo asistimos a un taller sobre la reforma de la cotización y recaudación en la Seguridad Social impartida por el director provincial de la TGSS y del INSS de Castellón. Este taller no solo  nos sirvió para corroborar  como está cambiando el mercado laboral, sino que comprobamos los cambios que están planteando las administraciones para adaptarse a estos últimos.

Como todo, el mercado laboral está en permanente cambio; saber detectarlo y adaptarnos a él es nuestro trabajo, ya que de no hacerlo, puede salirnos muy caro, como nos contaba el ponente del taller con la parábola de la rana y la olla. Para los que no  la sepáis, os la contamos:

Si echamos una rana en una olla con agua hirviendo, esta salta inmediatamente hacia fuera y consigue escapar. En cambio si ponemos una olla con agua fría  y echamos una rana esta se queda tan tranquila. Y si a continuación empezamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona sino que se va acomodando a la temperatura hasta que pierde el sentido y, finalmente, muere sin darse cuenta.

La olla, la rana y la percepción del cambio

La olla, la rana y la percepción del cambio

Como la rana, nosotros percibimos los cambios súbitos y reaccionamos enseguida; pero si los cambios se van produciendo de forma discreta y no somos capaces de percibirlos, o aún peor, si los percibimos y nos acomodamos (nos quedamos en nuestra zona de confort) por miedo al cambio, entonces sí que nos puede pasar factura la decisión que hemos tomado de no hacer nada al respecto.

Imagina que sigues haciendo la búsqueda de empleo como antaño, y por miedo, no te adaptas a realizarla a través de las nuevas herramientas disponibles en la red; tus posibilidades de éxito se verán acotadas a un menor número de ofertas o posibilidades de empleabilidad.

Para garantizar nuestro éxito, no solo no debemos de acomodarnos, sino que tenemos la obligación de evolucionar, de dejar atrás nuestras antiguas costumbres, y saltar a la zona mágica, fuera de nuestra zona de confort, dónde pueden suceder cosas fantásticas.

¿Estás preparado para saltar fuera de la olla?